Convertido en emperador de brasil a los veintitrés años, pedro i dejó una huella indeleble en la historia de dos continentes. fue un líder desmedido y contradictorio, cuyas decisiones estuvieron marcadas por la ambigüedad. las mujeres jugaron un papel crucial en su vida: mientras su esposa, leopoldina de austria, lo guió hacia el éxito, su amante, domitila de castro, lo llevó a la decadencia. cuando brasil se le hizo pequeño y el poder perdió su atractivo, pedro i puso su vida en peligro por defender lo que creía justo. finalmente, alcanzó la gloria.
