Nunca has tenido esa sensación de que si tu vida fuera como la de pepita o sutanita sería mucho mejor? ¿de que si tu físico fuera como el de un ángel de victoria's secret tu trabajo, tus relaciones y tu vida en general serían mucho más fácil y maravillosa? ya te digo yo que no. a pesar de lo que puedas creer, esta no es la historia de una típica persona, para empezar, porque no hay típicos ni tópicos. aquí lo que hay es una dosis potente de amor propio, bien mezcladita con un puñado de humor y aderezado con intensidad, pero de la buena. y ahora, a romper «moldes» se ha dicho.
